Acerca de los dichos emitidos por la Jefa de la Unidad de DDHH de Gendarmeríe, Teniente Coronel Michelle Barahona.

 

Como Asociación lamentamos y rechazamos los dichos de la Teniente Coronel Michelle Barahona, jefa de DDHH de nuestra Institución, por las razones que a continuación señalamos.

 

  1. Ella indica que el personal no se ha adaptado a los cambios que se han dado en materia de DDHH, este argumento no tiene cabida, pues no es el personal de Gendarmería quien viola sistemáticamente los derechos de los privados de libertad, es el Estado y cada Gobierno cómplice desde la vuelta de la democracia, que no han querido nunca asumir la crisis permanentemente del sistema penitenciario chileno, crisis que también afecta por cierto al personal de la Institución.

 

  1. Como en toda institución, trabajo o industria siempre va a ver un número bajísimo de personas que no cumplen con las normas o reglamentos establecidos y en eso Gendarmería no es una excepción, por ello considerando el total del personal (17 mil) más los casi 100 mil usuarios atendidos son mínimas las afectaciones a la población penal, y cada una de ellas merece rechazo. Por ello, generalizar es un tremendo error y falta de respeto a todo el personal de Gendarmería.

 

  1. Desconocer a las Asociaciones del personal es desconocer cada avance y logro en distintos aspectos institucionales, y no sólo económicas, ya que si se han conseguido mejoras no ha sido precisamente por el esfuerzo de la Institución o sus directores, como ya se ha señalado ha sido por el esfuerzo de los trabajadores penitenciarios representados en sus distintas Asociaciones.

 

  1. Somos claros en señalar que el personal de Gendarmería cumple a cabalidad con su función y misión encomendada, quien falla ciertamente es el Estado y el Gobierno de turno, por ello se refrenda el compromiso de ser garantes de la seguridad de los establecimientos penitenciarios.

 

  1. Finalmente precisar que el tema de DDHH en Gendarmería no se rechaza, lo que es negativo para el personal es su total desprotección y la permisividad a una población penal cada día más agresiva y violenta, debe el Estado chileno garantizar por cierto los derechos de los privados de libertad pero también de sus funcionarios que día a día se enfrentan a situaciones sacadas de la época medieval, ya que con sus humildes bastones de goma deben hacer frente a lanzas, estoques y cuchillos, creemos que esto merece una reflexión más profunda que dar una entrevista de parte de nuestras autoridades.

 

Atentamente el Directorio Nacional y Provinciales ANSOG